Chez Lagarto - Existe vida más allá de los espaguetis...

domingo, mayo 11, 2008

Merluza con salsa de nueces

Esta vez fue medio improvisando, porque se me echó el domingo encima sin haber pensado en nada, y como no tenía ganas de ir al supermercado, busqué algo que pudiera hacer con lo poco que había en casa...

Así que lo más fácil, aprovechar las nueces que había comprado para la receta anterior. Y a ver qué tal quedaba.

De nuevo la foto del plato es descorazonadora... se agradece la buena intención de quien lo hace, pero si a alguien se le ocurre poner eso en la carta de un restaurante, no creo que lo pidan ni por error...

Bueno, y la receta es esta:

Ingredientes:
-700 gr. de merluza en filetes o lomos
-1 cebolla
-1 patata grande
-2 dientes de ajo
-30 gr. de nueces peladas
-2 rebanadas de pan frito
-1 copa de vino blanco
-aceite
-sal y perejil


Elaboración
Se pela la patata y se corta en láminas finas, la cebolla cortarla en aros finos.
Freir las rebanadas de pan y reservar.

Se pone el aceite en la sartén y se fríen los dientes de ajo enteros, una vez dorados se retiran.

En ese mismo aceite se fríe la patata y la cebolla a fuego lento con un poco de sal.

Mientras, en el vaso de la batidora se ponen los dientes de ajo dorados, las nueces, el pan, el vino blanco, el perejil y un poco de sal.

Se tritura hasta obtener un puré y se reserva.

Cuando la patata y la cebolla este hecha, se ponen los lomos de merluza encima salándolos previamente y se cubren con el puré de nueces.

Se tapa la sartén y se deja hacer a fuego mínimo, sin destapar durante 10 minutos.

Seguido con bastante exactitud, salvo el pescado, que era uno que me encontré en el congelador y no recuerdo lo que era (panga?).
Y va a ser que la culpa del mal aspecto es de las nueces. Porque esta también quedó de un color grismediorosa que asustaba.
Menos mal que de sabor estaba bastante bien. Aunque para mi gusto le faltó algo de fuego a la cebolla y haber guisado bien la salsa, si la hiciera otra vez pondría la salsa a cocer con la cebolla y las patatas y al final añadiría el pescado.
De nuevo, poco recomendable en casas con buena iluminación e invitados. O mejor darla a probar con los ojos cerrados.

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domingo, abril 27, 2008

Caballa al horno con salsa de nueces

Me habían regalado unas caballas frescas hace unos días, fue una pena tener que congelarlas, pero así las pude aprovechar para un domingo.

Buscando una receta de caballas encontré esta, parecía sencilla y rápida a la vez que original. Aunque la verdad es que la foto es descorazonadora, si fuera por eso ni la hubiera hecho. Pero como la receta en sí sonaba bien, me arriesgué.

Ingredientes:

- 4 caballas de buen tamaño
- 1 cebolla tierna
- 1 pimiento italiano pequeño
- 30 g de nueces peladas
- 2 dientes de ajo
- 4 cucharadas de vino blanco seco
- Perejil
- Sal
- Pimienta


Elaboración:

Limpiamos y cortamos las caballas en filetes. En una bandeja para el horno disponemos los filetes de caballa y salpimentamos al gusto. Cortamos la cebolla tierna y el pimiento italiano muy finito y lo echamos por encima de los filetes de caballa. Trituramos los ajos, nueces y perejil con en vino blanco y bañamos el pescado con la picada. Ponemos la bandeja en el horno precalentado a 180º durante 15 minutos, servimos caliente.

Las cantidades las puse básicamente como decían, salvo que añadí algo más de nueces. Tengo la fea costumbre de echarle más cantidad de un ingrediente cuando éste es el que va a definir el sabor del plato. Y el pimiento creo que era algo pequeño, pero bueno.
A mitad de cocción hubo que sacar las caballas, que ya estaban hechas, mientras la cebolla aún no.
El resultado no fue malo, no sabía demasiado a nueces pero estaba bien y fue muy sencillo de preparar.
El problema fue el aspecto: en las fotos está incluso mejor de lo que me salió a mi. Aún no sé por qué, pero la salsa quedó de color gris. Parecía el cubo donde los albañiles enjuagan las cucharas de cemento. Terrible, de lo menos apetitoso que se pueda uno imaginar. Menos mal que con los ojos cerrados se pudo comer...

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domingo, abril 20, 2008

Tacos de Buey con patatas al orégano y salsa de queso

Oootro domingo cocinando algo diferente, para no perder la costumbre. Este lo tenía mirado de hace tiempo porque era sencillo y sin parecer ninguna maravilla, tenía buena pinta. Además, así aprovecho el orégano de la maceta para algo más digno que las pizzas...

Esta es la receta:
Ingredientes
2 chuletas de buey de un kilo cada una
6 patatas
10 gramos de orégano
2 dientes de ajo
aceite de oliva virgen
30 gramos de roquefort
1/4 de litro de nata
2 chalotas
3 cucharadas de brandy

Elaboración
Pelar las patatas y cortarlas en trozos gruesos, sazonarlas, hervirlas durante diez minutos, escurrirlas, añadirles el orégano y el ajo picado y terminarlas al horno hasta que se doren. Reservarlas.
Picar las chalotas finamente, ponerlas a fuego suave con un poco de aceite hasta que se ablanden, verter el brandy y flambear hasta que desaparezca éste.
Añadir el queso, disolverlo, añadir la nata, dejar que espese y poner a punto de sal. Reservar.
Deshuesar las chuletas y cortar los tacos, atemperarlos bien, sazonarlos y después pasarlos por la sartén hasta que se doren.
Colocarlos tacos en un plato y decorarlos con la salsa y las patatas.

Bueno... este no lo seguí demasiado, para romper la tendencia de las últimas semanas. para empezar, me apetecía más carne de cerdo así que lo hice con solomillo. Y no me arrepiento, estaba muuuy bueno.
Luego, no tenía roquefort sino queso azul, ese sí me jode un poco más. Y nada de chalotas, que son rara avis en estas tierras... cebolla y a correr.
Debo reconocer que me decepcionó un poco, quizás la salsa un poco líquida y no muy sabrosa. Las patatas bien pero tampoco excepcionales, además se me pegaron al fondo de la fuente en el horno (desastre...) y tampoco cogieron mucho sabor, ni al ajo ni al orégano.
Que vamos, que ni bien ni mal sino todo lo contrario. A ver la próxima.

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domingo, abril 13, 2008

Solomillo de cerdo al sésamo con salsa de albaricoques secos

Una vez más, saco la receta de consumer.es Reconozco que estoy un poco recurrente, pero es mi página preferida. Son recetas con un toque original, fáciles de preparar y con ingredientes más o menos comunes.

La tenía mirada desde el viernes así que he tenido tiempo de encontrar todo, aunque me pasé media mañana del sábado buscando el dichoso sésamo. No era tan fácil de encontrar como parecía...

Y esta es la receta:

Ingredientes

2 solomillos de cerdo de 250 gramos.
30 gramos de semillas de sésamo.
30 gramos de harina de trigo.
200 gramos de albaricoques.
1 decilitro de aceite de oliva.
Sal.

Elaboración

Salpimentamos los solomillos y los embadurnamos con el sésamo mezclado con un poco de harina hasta formar una costra en el exterior de los solomillos.
Doramos en una sartén con aceite caliente el exterior de los solomillos y los colocamos en una bandeja de horno.
Introducimos la carne al horno a 180ºC durante 10 minutos aproximadamente.
Cuando estén cocinados los solomillos, los sacamos del horno y los reservamos en un lugar templado.

Para la salsa de albaricoque:
Ponemos a remojo durante la noche anterior los orejones de albaricoque. Añadimos el caldo de carne a la placa con los jugos del solomillo en caliente, raspamos con un cucharón de madera y todos los jugos recuperados los vertemos en una cazuela pequeña con los albaricoques rehidratados. Cocinamos todo junto unos 5 minutos. Batimos la salsa y ponemos a punto de sal.
Cortamos los solomillos asados y acompañamos de la salsa de albaricoques y como guarnición unas ciruelas pasas.

Para empezar, la noche anterior me olvidé de poner los orejones en remojo, así que los puse por la mañana. Y añadí un chorrito de cognac, que no creo que le haga mal.

Con la harina me pasé, se supone que debería haber tenido más sésamo, pero bueno, al menos al freirlo se le quedó pegado. Eso sí, de jugos... entre poco y nada. No sé qué solomillo usarían para la receta, pero el mio no soltó ni gota.
Así que como aquello iba a quedar más como una pasta que como una salsa, pues le puse el agua de maceración.

El solomillo lo hice en medallones y cuando lo sacaba se me cayó uno al fregadero... menos mal que era de los pequeños! Pero lo eché de menos al final.

Bueno, el resultado no fue malo, pero es ligeramente mejorable. Supongo que con más jugo de carne en la salsa y más sésamo hubiera quedado más sabroso.
Para acompañar, cava. Y de postre, fresas de Huelva que me ha regalado mi padre (gracias!!) mientras veía una película en la tele con Jennifer Aniston... espero que sea efecto del orange blossom porque si no sería preocupante que me empezaran a gustar estas cosas...

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domingo, abril 06, 2008

Lomos de lubina asada con verduritas, trufa y salsa de piquillo

Bueno, sábado y almuerzo inesperado en casa de la familia, así que para no molestar mucho decido que la comida la hago yo. Eeerrr... quiero decir, la organizo yo.

Así que a comprar cerca de la una, por suerte hay de todos los ingredientes (hasta la lubina, que además está de oferta!) y corriendo a casa de vuelta.

Esta es la idea, sacada de consumer.es

Lomos de lubina asada con verduritas, trufa y salsa de piquillo

2 lubinas de ración.
2 cebolletas frescas.
1 puerro.
200 gramos de champiñones.
200 gramos de zanahoria.
1 pimiento verde.
2 trufas negras.
8 cucharadas de aceite de oliva.
1 vaso de vino blanco.
Sal.

Salsa de piquillo:
1 lata de pimientos de piquillo.
1 diente de ajo.
6 cucharadas de aceite de oliva.
1 decilitro de leche de soja.
1 sacarina o edulcorante.
Sal.

Elaboración

Desescamamos bien las lubinas. Sacamos los 2 lomos y desechamos la cabeza y las espinas.
Limpiamos los puerros, lavando sólo la parte blanca y cortándolos en tiras finas. Pelamos la zanahoria y la cortamos también en tiras estrechas. También cortamos las cebolletas frescas, el pimiento verde y los champiñones en tiras finas.
Ponemos una sartén con cuatro o cinco cucharadas de aceite y calentamos a fuego suave. Seguidamente, añadimos las verduras y sazonamos ligeramente con sal. Las salteamos a fuego muy suave durante 10 minutos, removiendo a menudo para evitar que se quemen.
A continuación, se añade el vaso de vino blanco y las trufas cortadas en láminas. Apagamos el fuego y reservamos.
Precalentamos el horno a 180º.
Sazonamos los lomos de la lubina con sal gorda por los dos lados (sin sal en caso de hipertensión y otros trastornos en los que haya que reducir el contenido de este condimento). Regamos el resto con aceite.
Untamos con aceite una fuente de horno. Sobre la placa disponemos las verduras semi-pochadas y, sobre las verduras asadas, los lomos de lubina. Introducimos todo el conjunto en el horno, a 200º, y dejamos asar unos 20 minutos.
Servimos la lubina en lomos limpios sobre el lecho de verduras con láminas de trufa. Acompañamos, además, con una salsa de piquillos.

Salsa de piquillos:
En una sartén con 2 cucharadas de aceite de oliva, doramos el diente de ajo pelado. Una vez dorado, añadimos los pimientos del piquillo escurridos de los jugos de la conserva. Ponemos a punto de sal y añadimos una sacarina o una cucharadita de edulcorante.
Vertemos los pimientos con el diente de ajo y los jugos del salteado en un vaso suficientemente grande. Trituramos la mezcla con la ayuda de una batidora, añadiendo las 4 cucharadas de aceite de oliva restantes y la leche de soja (con el fin de que la salsa sea apta para quienes tienen alergía a la proteína de la leche de vaca), hasta que se forme una crema fina y homogénea.
Si fuera necesario, ponemos de nuevo a punto de sal. Reservamos la salsa en la nevera hasta el momento de ser utilizada.


Y así fue. Casi todo seguido como dice la receta, salvo... que se me olvidaron los champiñones!
No estuvo mal, en poco más de media hora estaba listo, contando el tiempo de horno. Con tres o cuatro personas trabajando, la verdad es que se saca pronto. Uno friendo los pimientos, otros cortando verduras, alguna preparando el pescado...

Las cantidades, básicamente las indicadas, salvo un poco menos de leche de soja (la iba echando según me parecía para la consistencia de la salsa), y el tiempo del pescado en el horno fue a ojo.

La verdad es que quedó muy bien, hasta con su trufa y todo. Que no sé si es que era de dos euros el bote o que yo soy muy bruto, pero a mi aquello no me sabe mucho...

En fin, que otra de las que dejo para repetir algún día que se me acaben las ideas.

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domingo, marzo 30, 2008

Tacos de tapa Ibérica a la plancha con vinagreta de miel y olivas negras

El de hoy, a pesar del nombre, es muy sencillo a la vez que muy rico. Está sacado del libro de A. Abal que ya he nombrado en alguna ocasión, y que siempre recomiendo.

Lo tenía pendiente desde la semana anterior pero no haía podido así que esta ya tocaba. Además como era más o menos fácil de hacer me permitía ir a la playa (incluso contando con el puñetero cambio de hora!)
Y así fue. El viernes comprar los ingredientes que faltaban y el domingo a mediodía, preparación.

Esta es la receta:
Ingredientes
2 tapas de cerdo ibérico de medio kilo
2 pimientos de piquillo
1 cucharada de miel
1 cucharada de vinagre de manzana
3 cucharadas de aceite de oliva virgen
6 olivas negras
2 cebolletas
1 remolacha cocida

Elaboración
Cortar las tapas en tacos limpiándoles toda la grasa, sazonarlas y dorarlas en una sartén a fuego fuerte. Reservar.
Cortar los pimientos, las olivas y las cebolletas finamente, mezclarlas con la miel, el aceite y el vinagre, poner a punto de sal y reservar.
Cortar la remolacha en láminas finas con la ayuda de un pelador y freirla, ponerle sal y reservar.
Colocar en los platos la tapa bien caliente, salsear con el jugo y la vinagreta y decorar con la remolacha.

Y así lo hice. Salvo sustituir la tapa, que es algo demasiado sofisticado por estas tierras, por solomillo de cerdo. Sospecho que de ibérico tenía más bien poco...
La vinagreta la hice con las cantidades que indica, incluso para menos carne, y quedó muy bien. Lástima no tener un buen vino a mano.
Pues lo dicho, muy fácil, muy rápido y muy rico.

domingo, marzo 16, 2008

Gallitos fritos sobre crema de coliflor al pimentón

Después de un nuevo (y breve) parón, otra vez a la cocina de domingo. Como es habitual, pescado. Realmente, si no he hecho carne en lo más crudo del crudo invierno, que es cuando apetece, ahora que ya viene la primavera atrae aún menos... aunque tengo que volver. O igual en alguna cena.

En fin, para el caso. Esta me pareció sencilla y rápida, que no tenía demasiadas ganas de complicarme... de nuevo gracias a Consumer.es por otra estupenda receta.
Aquí la tenemos:

Ingredientes

8 gallitos pequeños.
400 gramos de coliflor.
2 dientes de ajo.
4 cucharadas de aceite de oliva.
2 cucharaditas de pimentón dulce.
Harina para rebozar.
2 decilitros de aceite de oliva 0´4º para freír.
Sal.

Elaboración
Limpiamos la coliflor, la cortamos en ramilletes y la cocemos en abundante agua con sal durante 15-20 minutos.
Una vez cocida, reservamos unos ramilletes pequeños para la guarnición. El resto de ramilletes los mezclamos con un poco de caldo de cocción, las cuatro cucharadas de aceite de oliva y el diente de ajo dorado previamente en una sartén.Trituramosla mezcla, añadimos las dos cucharaditas de pimentón dulce, las cucharadas de aceite de oliva y un poco de sal y volvemos a triturar hasta conseguir una crema fina.
Mientras tanto, en una sartén con aceite al fuego freímos los gallitos previamente limpios de cabeza y tripas, pasados por un poco de harina y espolvoreados con un poco de sal.
Una vez fritos vuelta y vuelta, los colocamos sobre la crema de coliflor caliente y los servimos acompañados de unos granos de pimienta recién molida y los ramilletes de coliflor reservados con anterioridad.

Yo no usé Gallo sino filetes de Panga, un bicho que no conozco mucho pero que la verdad, estaba bueno. Como se ve, es una receta bastante simple pero que ha quedado muy bien. Lástima que se me fue un poco la mano con la sal en la crema, y el ajo, y el pimentón... pero es que como las tres cosas me gustan, le puse un poco más de la cuenta. Y sobró. Con un poco menos hubiera sabido más a Coliflor.

Por cierto, la pimienta molida del final, imprescindible! le da un toque fantástico.

Se hace rápido y queda original y sabrosa. Muy recomendable :-)