De nuevo tuvimos invitada, que hacía tiempo que no venía. Chica encantadora donde las haya, de agradable compañía y que encima tuvo el detalle de fregar toda la loza. Una joya.
De primero, como no había nada previsto, hubo que improvisar. Eso se le da mejor a mi socio, reconozco que no soy excesivamente creativo. Al final, este fue el resultado:
Ingredientes:
Patatas
Aguacate
Naranja
Bacon
Mostaza
Cebolla
Aceite, Vinagre y sal
Elaboración:
Freir las patatas en rodajas en aceite no muy caliente, hasta que estén blandas. Se seca el exceso de aceite y se colocan en el plato. Sobre ellas, una rodaja de aguacate y otra muy fina de naranja. Se frie el bacon en tiras finas hasta que esté crujiente y se coloca encima, aliñando con una vinagreta de aceite, vinagre, sal, un poco de mostaza y algo de cebolla muy picada.
Quedó una mezcla curiosa, si alguien se atreve a probar..
El plato principal fue Solomillo de cerdo en salsa de cebolla y manzana:
Ingredientes:
2 solomillos de cerdo.
100 gramos de tocineta de cerdo en láminas.
Un kilo de cebollas.
1 manzana golden.
1 vaso de vino blanco.
2 cucharadas de azúcar.
Pimienta negra.
Aceite de oliva.
Sal.
Elaboración:
Picamos las cebollas muy finas en juliana (tiras finas) y las sofreímos en aceite de oliva a fuego muy lento junto con la manzana pelada y cortada en trocitos. Movemos con frecuencia para que no se peguen.
Agregamos al conjunto el vino y dos cucharadas soperas de azúcar hasta que la cebolla esté confitada y la manzana casi desecha.
Pasamos por el pasapurés el rehogado de cebolla y manzana hasta formar una crema homogénea que pondremos a punto de sal y reservaremos.
Limpiamos los solomillos de la grasa exterior, los salamos por la superficie y cubrimos con unas finas láminas de tocineta para posteriormente atarlos alrededor para que, durante el asado no pierdan la forma.
Doramos los solomillos enteros en una sartén con un poquito de aceite de oliva para terminar de asarlos en el horno a 200ºC durante 10 minutos, y les damos vueltas para que se hagan por igual en todo su contorno. Una vez asados los cortamos en filetes finos.
Servimos los solomillos en el plato con la crema de cebolla confitada y manzana, y salseamos con los jugos del asado ligeramente ligados con un poco de harina de maíz y vino blanco.
Cuando fui a comprar el solomillo, el carnicero me dijo "pueeeess... mejor que no..." así que acabé cogiendo cinta de lomo. Que no estaba mal, pero no es lo mismo. Y le pusimos más manzana de lo que dice la receta. Quedó muy bien, con sabor a manzana pero diferente del típico puré que acompaña las carnes.
domingo, julio 23, 2006
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2 comentarios:
yo prefiero comerlo contigo, así que me invitarás algún día..espero.
jijijijijijijijijijijijijijij
Diossssssss que buenooooooo, me encanta ese sabor entre dulce y salado que te da la combinacion de la carne con la manzana.
Por cierto, si que he oido Daysleeper de REM en acustico, y como todas las de REM, me encantó.
Besos.
LA FRASE DE HOY: "La vida no se mide por las veces que respiras sino por las veces que te dejan sin aliento"
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